La verdadera cara de Benito Juárez

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Creemos héroes a aquellos que vencieron y villanos a los perdedores. Esto probablemente, por la forma en que las películas y otros medios, además de nuestros padres, nos han educado, haciendo una línea que delimita lo bueno y malo. Pero ¿cuál es la verdad? ¿aquellos a los que llamamos héroes, eran tan buenos como nos enseñaron los libros y la escuela?

En su época, era conocido como un tirano, pues además de burlar las leyes, sumergió al país en la miseria, impedía la educación al pueblo.

Se sabe que destruyó gran parte del Patrimonio Nacional, pues permitía que los miembros de su caravana saquearan las ciudades, pueblos y conventos por los que pasaban.

Desaparecía a todo aquel que considerase su enemigo.

De él proviene la frase “ley lo que se promulga” sin importar cuán impopular, injusta o irracional sea.

Se convirtió en uno de los abogados más prominentes de Oaxaca, pero después de unirse a los masones, sus opiniones se volvieron extremistas. Despreciaba sus raíces y cuando promulgaba las leyes, no tomaba en cuenta a los indígenas, pues según la ley, no se consideraban mexicanos.

Juárez quería instituir una Iglesia mexicana, controlada completamente por él, sometiéndola a su voluntad.

En 5 años como presidente, derramó más sangre de lo que el general Porfirio Díaz en 30 años.

Jamás fue presidente constitucional, ni elegido por el pueblo. Cuando obtuvo el cargo fue por medio de fraude electoral pues nadie votó por él. Aprovechó las revueltas y la situación del país para sobornar, y esto le valió el triunfo en las elecciones.

Juárez, incluso solicitó recurss económicos a los Estados Unidos para construir un campo de concentración, donde encerrarían a todos los miembros eclesiásticos, militares y conservadores para acabar con el catolicismo.

Tratado McLane-Ocampo

Entre sus leyes más polémicas está el tratado McLane-Ocampo, dicho tratado pisoteaba los derechos de los mexicanos al establecer que los militares estadounidenses podían entrar a territorio nacional ( en este caso cedía a perpetuidad el paso del ejército americano por el Istmo de Tehuantepec), apropiarse de tierras, imponer sus leyes, su idioma, asesinar o arrestar a la gente, incluso tenían autorización para mandar llamar al ejército estadounidense, en caso de presentarse algún problema. Pero nunca se ratificó esta ley, debido a la negativa del senado estadounidense.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

- ARTÍCULOS RELACIONADOS -

- DÉJANOS TUS COMENTARIOS -

-- ARTÍCULOS POPULARES --

- ESTAMOS EN FACEBOOK -

- ÚLTIMOS TUITS -

© [wpdts-year] - LIGHTS MAGAZINE Ilumina tu mente es
una marca registrada ante IMPI. Nuevo, Laredo Tamaulipas,
México CP 88270 Tel. 867-719-1642

POLÍTICA DE PRIVACIDAD