Los inventos bélicos de Leonardo Da Vinci

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Por: Lights Magazine

“Impedimento non mi piega” (“ningún obstáculo me dobla”).

Cuando oímos hablar de Leonardo da Vinci, lo primero que viene a nuestras mentes son sus maravillosas pinturas, ya sea La Gioconda, La Mona Lisa o La Última Cena. Nos acordamos de su ingenio y su maravilloso intelecto pero muy pocas veces o tal vez ninguna, lo hemos comparado como un inventor de armas militares. Y es que no es normal relacionar al gran hombre del Renacimiento con la guerra, pues para muchos Da Vinci era un artista, pero hay muchas cosas que incluso ahora desconocemos de él.

Anatomista, arquitecto, botánico, científico, escritor, astrónomo, escultor, filósofo, cartógrafo, ingeniero, matemático, inventor, geólogo, músico, poeta, pintor y urbanista. Todo un prodigio. Para muchos, él ha sido una de las personas más talentosas que haya existido alguna vez en el mundo con un solo defecto, la incapacidad para terminar lo que comenzaba.

Nació en una localidad próxima a Florencia, hijo primogénito de un notario y una campesina. Siendo producto de una relación fuera del matrimonio, la madre de Da Vinci fue expulsada de la casa paterna, es decir, el padre tomó la patria protestante y se deshizo de la mujer. Por los constantes viajes de su padre y abuelo a la ciudad, su primera autoridad educativa fue su tío Francesco, quien lo introdujo al estudio de la naturaleza y al dibujo.

El interés por la proporción áurea y su presencia en la naturaleza fue lo que lo condujo a las matemáticas y a muchas otras áreas.

Al entrar a la escuela del pintor florentino Verrocchio, además de mejorar sus conocimientos sobre pintura, también lo hizo sobre ingeniería civil, pues le dio acceso a grandes centros de ciencia tecnológica de la época.

Un problema de ser tan productivo, es que no siempre concluyes lo que empiezas, como le sucedía a él. Si hubiese centrado su atención en solo un par de cosas, habría sido más prolífico, aunque su influencia se abría reducido a menos disciplinas. Pues si hubiera puesto toda su atención en el arte o la escultura hubiese sido capaz de rivalizar con Miguel Ángel.

Una de las ventajas de su época es que vivió en el tiempo en el que todo era nuevo, por lo que vio de primera mano el desarrollo de las artes y la tecnología.

Su mayor motivación era su curiosidad, pero también era la razón por la que abandonaba las cosas, pues una vez descubría cómo funcionaban, dejaban de generarle interés y nunca llegaba a desarrollar sus ideas por completo.

Pasaba de un empleo a otro y no era que fuese malo con su trabajo, sino que él consideraba al empleo como un medio para conseguir dinero y de esa forma poder dedicar su tiempo al estudio científico, la invención, la contemplación y cualquier otro tema que fuera de su interés.

¿LEONARDO Y LA GUERRA?

Por muchos es sabido que era un pacifista, pero para algunos cuando el dinero escasea las demás cosas se pasan por alto, como sucedió con él.

Cuando se mudó a Milán en 1482 él sabía que si lograba obtener un puesto como ingeniero militar para el duque Ludovico Sforz, obtendría un salario que le daría la oportunidad de continuar con sus otros asuntos de interés. Fue por esta razón que comenzó a diseñar muchas armas y artilugios relacionados a la guerra.

Muchos de los inventos que le ofreció eran impensables para la época y algunos de ellos son de hecho el origen de armas que se usan en la actualidad.

ENTRE ESTOS ESTÁN:

Vehículo blindado:

Se le considera el precursor de los tanques modernos, se suponía podía moverse en todas direcciones. Estaba equipado con una gran cantidad de armas, su principal función era intimidar al enemigo y estaba recubierto con placas de metal. Pero tenía un error de cálculo pues no podía moverse hacia adelante. Hay expertos que consideran que Da Vinci saboteó su propio proyecto para que nunca fuera construido pues en el fondo era un pacifista.

Barco de guerra:

Llevaba una enorme guadaña que se operaba por medio de un mecanismo de engranajes para elevarla y bajarla, se puede decir era el equivalente a un ariete que se usaba para derribar puertas o murallas.

Arco:

Para Da Vinci el engendrar miedo a su oponente era más importante que la función de la máquina, razón por la que diseñó este arco gigante. Aunque también era un intento por aumentar el alcance del misil que en vez de flechas, eran rocas o bombas.

Municiones explosivas:

Bombas de cañón disparadas con grandes morteros de un bonito diseño, también diseñados por él. Las bolas de cañón eran conchas redondas colocadas alrededor de separadores de hierro y cosidas dentro de una cubierta flexible, una vez disparados los proyectiles explotaban dispersando gran cantidad de polvo y humo.

bombas fetidas

Su idea era bombardear a los enemigos con proyectiles rellenos de agua tofana que era una especie de veneno.

Carros escitas:

Eran jalados por caballos cubiertos de agujas, el punto era destrozar todo a su paso. Las cuchillas rotativas estaban diseñadas específicamente para cortar las extremidades de sus víctimas. Aunque también podían terminar hiriendo a sus aliados.

Helicóptero:

El primer prototipo de un futuro helicóptero. Era una máquina que tenía un diseño aerodinámico y que podría moverse usando a 4 hombres como motor para lograr la velocidad e inercia suficiente para alcanzar el vuelo, desafortunadamente el diseño tenía un error pues el diseño de la hélice ofrecía resistencia de penetración y no de sustentación. Aparte de este ideo un planeador, un paracaídas y un ornitóptero.

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