“El Salmo 23”

Por: Pastor Joel Sergio Ramírez

El Salmo 23 es, sin duda, uno de los salmos  más conocidos e inspiradores a lo largo de la historia por la Iglesia Cristiana. Es un pasaje de las Sagradas Escrituras que nos expresa la ternura de Dios. El Salmo quiere evocar esa atmósfera de afecto, esa experiencia de confianza, de tranquilidad, porque se sabe que hay alguien que se interesa por ti, que se preocupa por tu vida. El Señor nos guía y nos acompaña, nos instruye en todas las jornadas de nuestra existencia, hasta el final de nuestra vida terrenal. Jesús miraba a las multitudes como ovejas sin pastor, Él es el buen pastor…Este Salmo usa  la figura del pastor, para expresar el amoroso cuidado que Dios le ofrece a su pueblo.  Nos habla también de la ternura y compasión que Dios muestra en favor de su pueblo y, por otra parte, expresa el gozo, la paz, la confianza y la  plenitud que experimenta la persona que aprende a entregarse a su fiel cuidado y a descansar en Él.  Sirven para expresar de nuestra relación con Dios: Nos guía, nos protege, nos alimenta y sustenta y nos consuela.  David, su autor, antes de ser rey, fue pastor de ovejas, por lo que estaba muy familiarizado con el oficio de cuidar ovejas, y sobre qué podía esperar una oveja de su pastor.  Un salmo que refresca y fortalece el alma

Podemos sacar varios principios acerca de cómo Dios manifiesta su cuidado por su pueblo.

  1. Dios  provee protección de peligros  (Salmo 23:1-2)

David sabía  lo indefensas que son las ovejas. Las ovejas necesitan constante vigilancia, supervisión y cuidado, a causa de su vulnerabilidad ante fieras, y ante los elementos de la naturaleza. Las ovejas sin un pastor tienen pocas probabilidades de sobrevivencia.   Dios a semejanza de un pastor vela por la integridad física y la vida de sus ovejas, proveyéndoles: protección  de peligros (depredadores, fenómenos naturales) y provisión para sus necesidades físicas. Esta acción puede suponer riesgos para el pastor al tratar de defender sus ovejas. Pero el buen pastor está dispuesto a dar su vida por sus ovejas, como lo hizo Jesús (Juan 10:10).

  1. Dios  provee descanso   (Salmo 23:2)

Así lo expresa David: “En lugares de tiernos pastizales me hará descansar”. Las ovejas también requieren descanso y sombra. Dios también conforta nuestras almas (Salmo 23:3). La palabra –confortará- tiene la idea de reparar o restaurar, que se utiliza para “hacer volver” cuando una oveja se extravía.

  1. Dios provee  dirección  (Salmo 23: 2)

“Junto a aguas de reposo me conduce”. Esa es la convicción de David, que Dios es confiable en su guía. Podemos como pueblo suyo descansar en su sabiduría y correcta guía. Él nos guía por senda de justicia (Salmo 23:3).   

Dios sabe cómo conducirnos  en medio de las circunstancias de la vida. Él nos guía en la dirección correcta. 

  1. Dios  infunde ánimo   (Salmo 23:4)

“Tu vara y tu cayado me infunden aliento”. La palabra aliento  significa confortar, consolar, extender compasión. Dios es el consuelo para su pueblo en momentos de aflicción y dolor. Ese ánimo y aliento se hace necesario cuando nos toca pasar por “valle de sombra de muerte”. Este salmo expresa que no importa lo difícil de las circunstancias que nos toque enfrentar, podemos sentirnos seguros y sin temor, sabiendo que Dios nos confortará y extenderá su compasión a nosotros.

La vara y el cayado cumplen propósitos complementarios y necesarios en el rol de un pastor. La vara es un instrumento para defender, y el cayado para conducir (a veces con disciplina) amorosamente. La disciplina de Dios nos alienta y aprovecha para bien.

5. Dios  provee refugio   (Salmo 23:6)

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos Dios”. En Dios hay refugio y sentido de pertenencia. Él ofrece un hogar al cual pertenecer.

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